Valida, no solo escanea
La distinción clave, recogida en NIST SP 800-115, es que una prueba de penetración explota activamente una debilidad para confirmar que existe, en lugar de limitarse a informar de que una vulnerabilidad podría estar presente. Por eso un buen pentest separa lo real de los falsos positivos de los escáneres: cada hallazgo viene con su prueba. La contrapartida es que se trata de un ejercicio puntual y acotado en el tiempo, que refleja el sistema tal como se probó en la ventana acordada.